Hasta el 20 de noviembre  la Comuna 13, presentaba 80 muertes violentas durante el 2018, ocupando el segundo puesto entre las comunas con más homicidios de la ciudad.

Muchas veces que se escucha hablar de este territorio de Medellín, lo relacionan con muertes, grupos armados, desplazamientos y desaparecidos, pero la Comuna 13, es muchos más de lo negativo que han mostrado los medios masivos de comunicación o de las cifras frías y sin contenido que cada año arrojan las instituciones judiciales.

La Comuna 13 es un territorio que resiste, que se moviliza y que avanza a pesar de las adversidades, es un espacio de la ciudad donde a pesar de la violencia que se toma los barrios, las  calles de cada rincón de la 13, se convierten en escenarios para la vida, la cultura, la movilización y el arte.

“La vida nos debe convocar y el arte siempre ha sido un antídoto contra la guerra y las expresiones artísticas y culturales siempre han hecho resistencia a las acciones violentas del territorio, gracias a la cultura se han derribado fronteras imaginarias y se le han arrebatado jóvenes a la guerra”, afirma Alonso Franco, director de la Corporación Recreando.

Y es que en la Comuna 13 las palabras arte y resistencia son sinónimos, es una apuesta social y política por transformar el territorio, por rescatar vidas, por renacer esperanzas, por cristalizar ilusiones y por hacer de este lugar de la ciudad un lugar  donde los jóvenes se juntan bajo el mismo sueño de vivir en paz.

“El movimiento hip hop, los colectivos culturales y sociales de la Comuna 13 han sido ejemplos de ciudad en generar procesos de resistencia frente al actuar de los grupos armados, y es por eso la necesidad de acompañarlos y fortalecer la base social y cultural de esta comuna, para que sigan formando niños y jóvenes que le apuestan a la construcción de territorios en paz”,   enfatizó Carlos Alberto Arcila Valencia, Subsecretario de Derechos Humanos.

Resistir es un verbo rector entre los habitantes de nuestra comuna, es una opción de vida para sobrevivir a nuestras tragedias, pero también para soñar las más hermosas quimeras. Resistir es el pretexto para levantar nuestra voz ante la afonía de la indiferencia, resistir es caminar, avanzar y movilizarnos ante la quietud de la muerte, resistir es una palabra que nos convoca, nos reúne y nos abraza en torno a la vida y a la esperanza.

Ante los 80 homicidios en nuestra Comuna 13, debemos movilizarnos para rechazar la violencia y para decirle a los violentos que sus estruendosas  armas no acallarán nuestras voces que se unen y se multiplican para gritar: QUE LA VIDA ES LA CONSIGNA.